Se me volaron los perros y sus correas.
Muchas de mis canas y algún hogar.
El viento arrastró todos los boletos y cientos de cuadernolas
con algunos apuntes y muchos números de teléfono.
Las miradas lindas,
las bolsas del supermercado,
la esquina de mi casa
y todo el mundo que quedaba a la vuelta.
Se me volaron los perros y sus correas.
Era un viento fuerte.
miércoles, 25 de junio de 2008
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